To be or not to be. Seguramente se nos ha presentado muchas veces esta disyuntiva en cuanto a si las fotos deben o no ser "procesadas" luego de obtenidas. Por lo que pude apreciar como experiencia personal y en consulta con muchos a los que les gusta la fotografía, los hay a favor y los hay en contra.
En realidad el procesamiento posterior de imágenes, tiene ya una larga data y antes de estas nuevas tecnologías, era un proceso que se hacía en el laboratorio (colorizado, virados, apantallados y otros procesos más).
Creo personalmente que si entendemos y aceptamos a la fotografía como un arte, el procesado posterior a la toma, también es parte del proceso creativo. Por lo tanto el mismo está contenido en la intención que el autor le quiera dar a su obra.
Como en todo arte, esta es una de las partes del mismo. No olvidar que del otro lado tenemos al observador, quien en definitiva ha de incluirle su cuota de subjetivadad, aplicando algo a lo cual es imposible juzgar o incluir dentro de alguna regla o parámetro: que es el "gusto". Así tenemos aquellos que aceptan o les gusta aplicar alguna técnica post producción y a los que solo les parece adecuado mostrar las cosas que la cámara capta sin modificaciones.
Seguramente una cuestión difícil de dilucidar si la seguimos enmarcando dentro de una cuestión lógica. Para los que nos gusta la fotografía, vale tanto una cuanto otra y hay fotógrafos que se incluyen en una u otra o bien en ambas. Yo soy de estos últimos. Aprecio la obra y en general la valoro por lo que me dice o me brinda, Sin duda que cuando tiene algún retoque, tiene que estar sustentado en una buena obra "natural" además, sino no tendría valor estético o fotográfico, lo cual sin dudas también cuenta y vale.
Dejemos abierto el pensamiento y les propongo algunas tomas que me he "atrevido" a procesar con Photoshop.
Si se les parece, me gustaría algún comentario. Gracias, Horacio









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